La refrigeración evaporativa, aplicaciones sostenibles

La refrigeración evaporativa, aplicaciones sostenibles

El sector de la construcción y de la rehabilitación requiere soluciones eficientes energéticamente. La refrigeración evaporativa garantiza el ahorro energético en los sistemas de refrigeración y climatización en edificios, manteniendo el respeto medioambiental y contribuyendo al cumplimiento de los objetivos de ahorro prioritarios en cualquier edificación.

El sistema de acondicionamiento empleado en el diseño y funcionamiento de cualquier edificio representa una prioridad en el momento de realizar una instalación respetuosa con el entorno, eficiente desde el punto de vista energético y acorde a los principios bioclimáticos. En concreto, el uso generalizado del aire acondicionado es uno de los grandes responsables de la elevada demanda de energía existente en la actualidad.

En este sentido, el ahorro de energía y la búsqueda de fórmulas alternativas que contribuyan a disminuir el consumo de energía se han convertido en una constante en los últimos años, por lo que la adopción de medidas que aseguren el ahorro energético tanto de las nuevas construcciones como en las rehabilitaciones ha proliferado.

Refrigeración evaporativa: ahorro energético y económico

El enfriamiento evaporativo, tecnología utilizada en las instalaciones frigoríficas y de aire acondicionado con condensación por agua, es un proceso natural que utiliza el agua como refrigerante y que se aplica para la transmisión a la atmósfera del calor excedente de diferentes procesos y máquinas térmicas.

Los equipos evaporativos ofrecen una combinación idónea de uso de energía y coste de instalación, que deriva en una óptima relación inversión/rendimiento frente a soluciones similares. En las instalaciones de climatización y refrigeración, la eficiencia energética y el consumo de energía eléctrica están directamente relacionados con la temperatura de condensación del refrigerante utilizado, menor en la condensación evaporativa que en la condensación por aire.

El consumo de energía eléctrica de estos equipos es, en consecuencia, inferior. En los sistemas de refrigeración por aire, al incrementarse la temperatura de condensación disminuye la producción frigorífica de la instalación, es decir, para producir el mismo efecto frigorífico se requieren un compresor, un motor de accionamiento eléctrico y un condensador de tamaños y costes superiores.

Sus beneficios son múltiples:

  • La instalación es sencilla y rápida, ya que no se requieren grandes obras.
  • Estos equipos son hasta cinco veces menos pesados y voluminosos que los de condensación por aire.
  • Contribuye a la reducción del efecto invernadero al limitar las emisiones de CO2 indirectas gracias al ahorro de energía eléctrica consumida, y directas, dado el menor riesgo de fugas de gases al trabajar con presiones más reducidas.
  • La utilización del consumo de agua es reducida.
  • El impacto acústico es menor que en soluciones similares, con lo que también se disminuyen los costes de insonorización.
  • Su eficiencia se ha incrementado gracias a la utilización de materiales resistentes a la corrosión y a los tratamientos de mantenimiento que, además de garantizar la protección frente a la Legionela, optimizan el funcionamiento del equipo.
  • La evolución de los equipos de refrigeración evaporativa en los últimos años ha sido constante. Entre ellos destacan, precisamente, los que optimizan el rendimiento energético con motores de alta eficacia que ofrecen un rendimiento muy elevado. A ello contribuyen dramáticamente los convertidores de frecuencia que permiten la regulación y el control del funcionamiento del equipo de manera que la necesidad de energía se ajusta exactamente a las necesidades de consumo y mantenimiento.